lunes, 1 de mayo de 2017

¿¿¿Entonces nostalgia???

Nostalgia de lo que no ha sido y espero, de lo que quiero y no consigo
Y es que he optado por creer que no es el tiempo,
que no es mi tiempo, que no estoy lista, que no es la voluntad divina
y así por el estilo me creo historias para darme permiso, para mirar a otros lados,
no dejar que me ahogue la impaciencia, el deseo, incluso esa soledad inventada...
Es todo un entrenamiento, pero es la manera de pensar la que nos hace sufrir
¿Y para qué sufrir si podemos gozar?
Si mirar al rededor nos devuelve un amor infinito.
nos devuelve que somos luz y que iluminamos,
nos devuelve que nos amemos y disfrutemos nuestro tiempo,
es aquí y ahora que la vida se sucede,
¿Estás seguro de querer llorarle lo que ya ha de estar por llegar?

domingo, 26 de febrero de 2017

Caja de hilos

Te regalo una caja llena de hilos, donde haya un sin fin de colores,
te regalo el verde lleno de esperanza,
el azul de la calma eterna, necesaria para decidir,
te regalo el amarillo de la calidez brillante,
el naranja de la euforia y el rojo,
mi amado rojo de la pasión,
cósete con ellos un abrigo que te abrace cuando yo no esté,
ponle también café para cuando estés en esa calma que nadie arrebata.
Te dejé entre todos un hilo transparente que tomará el color de mi afecto
para recordártelo según lo que necesites,
si estás triste mi hilo transparente de amor será celeste para estar acorde a tu emoción,
si es alegría lo que te embarga, mi hilo será naranja y rojo para acompañarte,
mi hilo será también el que cosa a los otros hilos, el que los una,
tal como hace el amor con las cosas,
será tornasol cuando quieras solo verme o cuando pienses en mí.
Te dejo los hilos y el mío como muestra de mi eterno cariño y agradecimiento,
aunque no me veas siempre estaré contigo, sé que ya soy parte de ti...
Tal como tú eres parte de mí...
Por cierto, en la caja de hilos no hay tijeras, es que no hay que cortar las cosas,
solo integrarlas o aflojarlas, recuerda eso:
no se trata de cortar, se trata de integrar o aflojar...




Casa de dos

Estás aquí, me habitas, es mentira que te fuiste...
Has estado en mí cada vez que te he ignorado, cada vez que te he criticado,
cada vez que te he sancionado, cuando he negado mis afectos,
eres yo, somos una.
Por más que he intentado dejarte, debo decirte que hoy te veo
y te voy reconociendo en esa sensibilidad tan mía,
en ese no podernos ver al espejo porque no nos gusta,
porque no entendemos cómo funcionamos nosotras.
Te voy reconociendo en esta misma escritura que aparece a tu edad,
en ese deseo inmensurable del abrazo, de la espera por parte de alguien...
Te voy reconociendo en la relación con el otro,
en ese sentirte abandonada constantemente,
te veo en el negar las cosas que me ha traído hasta aquí,
en ese querer complacer y aguantar porque crees que es la manera...
También te veo en ese deseo de atención, de urgencia,
como si mañana se acabara el tiempo...
Te veo reflejada en las amigas que te abrazan,
en la dulzura... que ojos de inocencia, qué posibilidad de creer!!!
Que empática y creativa que eres.
Te acompaño en tu llanto, estoy aquí...

lunes, 19 de diciembre de 2016

Es el gusto de compartirnos!

Debes saber que no te necesito y eso me hace feliz,
tú para mí eres una pieza nada más,
es más cada día compruebo y me siento plenamente complacida
por mi capacidad de autonomía, qué bien que me va sola.

He aprendido a mandar empleados, llevar una casa,
repelar a los chicos, coger un taxi sola,
negociar los precios con los maestros de la construcción,
incluso manejar herramientas, ya hasta sé llevar mis cuentas.

Me siento feliz conmigo,
me gusta mi vida, mantengo mi tiempo ocupado
y créeme siempre hay algo que hacer,
en ese ritmo te conocí,
lograste hacerme reír, hacerme mirarme lista,
me inspiraste, me llevaste a desear ser mejor,
a vivir esa mujer coherente, que se valora y que se respeta...

Y ahí ya me perdí, ahí ya quise que estuvieras conmigo,
ahí me dieron ganas de que seas parte de mi vida,
ahí me broto del corazón un te quiero en mi vida,
no un te necesito, pero sí un te quiero.

Hoy no estás, porque no estabas listo dijiste...
Así que te agradezco, fue maravilloso toparte,
eres un ser humano espectacular,
definitivamente me hiciste creer en ti
y me motivaste a ser mejor,
GRACIAS.

domingo, 18 de diciembre de 2016

Malestar

"¿Toda enfermedad es un duro aprendizaje?"
"Sí" -Anaís contestó mirándola directo a los ojos- "¿Por qué preguntas?"
"No entiendo qué se aprende" -Caminó mientras le contestaba
"Siempre se aprende algo, por ejemplo, este malestar de ellos me ha enseñado el amor ágape,
ese que solo se da con la infinita confianza en el otro"
"¿Y el dolor? ¿Qué pasa con el dolor de ellos? ¿Vale la pena ese dolor por la lección?"

La frase le quedó resonando, "¿vale la pena el dolor?"
Pasó el tiempo, pasó, pasó...
Cuando todo hubo pasado la respuesta era "Sí vale la pena el dolor"
Él aprendió a amarla, valoró aquello que nunca había valorado, 
se fue humilde, se fue en paz, perdió culpas que le habían cargado y que aceptó cargar...
Ella dejó de cuestionar, aprendió  a aceptar, a ser prudente, a ser humilde,
ella fue la que más aprendió y se quedó para enseñarlo...

Anaís aprendió a decir "eso no es mío"
A colocar cada cosa es su lugar, a ser prudente, a escuchar mirando, 
a aceptar, a respetar... Aprendió su lugar, para eso había servido todo ese malestar.

Aún duele...

A veces, solo a veces me da por extrañarte, eras un hombre sabio,
siempre, todo el tiempo sabías qué y cómo decirlo,
cuando no sabias entonces te quedabas callado,
aunque a veces tu silencio fue leído como indiferencia, era tu válida respuesta.
Recuerdo tu intento de hacerme cambiar de opinión en mis decisiones,
eras sutil, como no estaba acostumbrada a que lo fueran conmigo,
por eso nunca discutíamos, era para mí un problema decirte que no
era tan poco lo que pedías y tan bonito lo decías, que te decía que sí,
a menos que fuera, según yo, lo mejor para mí,
el paso del tiempo me enseñó que tú inevitablemente, solías tener razón.
Te agradezco mucho papá, tu tranquilidad ahora es mía, tu facilidad de sonreír también,
mamá dice que mi facilidad para solucionar las cosas es otra de mis herencias tuyas,
el descomplique de mi vida, la capacidad de adaptarme, el soltar las cosas,
la mirada coqueta, lo amiguera, lo sincera, lo imprudente...
Son muchas cosas papá que han marcado mi esencia y yo hoy y mañana te las agradezco y
si me lees te repito que te amo, que estoy bien y que he seguido por mí en honor a ti.
Nos vemos, de seguro nos vemos, te amo hoy como te amé ayer, disfruta...

¿Los apoyo?

Llegó el día, la novia irradia alegría y él, la mira, con esa admiración infinita que tienen los recientes esposos,  se contemplan, se quieren y parecen estar dispuestos a cualquier adversidad mientras estén juntos, comparten la misma carrera, uno de ellos llegó a esa Universidad por beca, el otro por posibilidades económicas, se conocieron allí, les iban bien los trabajos en grupo y comenzaron a hablar, compartir, conocerse.

Las amigas de la novia lo quieren y los amigos de él la acogen en el grupo, cada uno ha presentado a sus amigos para hacer un grupo cercano, pero esto no ha dado resultado, se saludan, se respetan pero nada más, las familias son cordiales, son atentas, pero nada más, los rumores debajo de la fiesta es qué será de ellos, son tan diferentes, cómo van a vivir, seguro él pagará todo porque tiene mejor trabajo, seguro ella lo supera pronto porque es muy ambiciosa…

La fiesta costó mucho por los acuerdos, él tan apegado a la tradición y ella tan vanguardista, los suegros discutiendo constantemente sobre cómo entrar a la boda, quién paga qué cosa, cuál es el criterio para aumentar o reducir la lista, dónde debe ser la boda para que quede lo mejor posible y así un sin número de “nimidades” como decía ella misma, que para las familias eran importantes.

¿Qué hacer ahí? ¿Apoyarlos a pesar de las diferencias o aterrizarlos con ellas?

Frente a esto la única frase que me viene a la cabeza es que “El amor es un construcción, una elección que se toma a diario”1 bajo esa perspectiva a los amigos nos toca el apoyo, el comentario atinado cuando los vea acorralados o perdidos por la presión de  lo que se “debe hacer”…

Para los esposos unas sugerencias:
·        Una vez casados las decisiones son de los esposos, mantener la distancia con la madre, el padre, la abuela y cualquiera que no sea el esposo y la esposa.
·        Si llegaron hasta el altar es porque los movían las ganas de estar juntos o porque creían que junto al otro daban lo mejor de sí, recuérdenlo en momentos difíciles, eso los calmará antes de reaccionar.
·        Anticipen las situaciones que puedan presentarse antes de alguna nueva decisión, de tal manera que puedan prevenir los desacuerdos y renegociarlos antes de que las cosas estén complicadas.

Para el entorno algunas sugerencias:
·        Deje que ellos aprendan de las decisiones tomadas, si para usted estuvo mal el matri, entonces para qué apoyo y sino apoyó entonces siga manteniendo la distancia, el mejor juez es el tiempo y sabrá que veredicto o factura pasar.

·        Mire a su propio carril de vida, seguro hay muchas cosas que arreglar ahí.

·        Cada persona decide cómo vivir y aunque creamos que ella o él merece algo mejor, recuerde “Recibimos el amor que creemos merecer”2 si ese amor es poco, entonces deje que esa persona se dé cuenta de que vale más o mándela a terapia, no quiera usted salvar al mundo….

1 Frase popular, autor desconocido.
2 Stephen Chbosky. (1999). Las ventajas de ser invisible. Estados Unidos: MTV Books.

Para mi hija

  Estoy pensando en ti, no corras hija, no corras por los demás, corre por ti, por tu carrera, por las cosas que te gustan, por la vida que ...