miércoles, 27 de enero de 2021

Te quiero libre y humano.

«Mi amado Hombre:⁣
Te libero del cuento donde siempre tienes que ser el príncipe, el valiente o el rescatador, y por supuesto, el príncipe encantador.⁣
Te libero del cuento donde buscas, rescatas, y amas a una princesa.⁣
¿Qué tal si a quien amas es a la bruja,⁣ al dragón, a la campesina, a la que se rescata sola, a la que no vive en el castillo, a la que no es la más bella más que para tus ojos?
Te libero del cuento donde tienes que ser de un color: el azul.⁣
¡Qué absurda manera de encasillarte habiendo un mundo de colores, sabores y oportunidades para ti!
Vístete del color que quieras, rojo, amarillo, negro, arcoiris... ¡El que tú quieras!⁣
Te libero del cuento donde siempre eres fuerte, el más valiente, el más guapo y el que, por supuesto, ya posee un castillo. ⁣
El que tiene tesoros y riquezas o, por lo menos, alguna herencia. ⁣
¡A ti también te han dañado y te han impuesto estereotipos de valentía, posesión y fortaleza!⁣
Te libero del cuento donde jamás se te permite llorar, donde la confusión, el caos y la derrota no existe, donde te has dado cuenta de que tu papá no es un Rey. ⁣
¿Qué tal si no quieres ser el héroe?⁣
Quizá se te antoja ser el villano, el que no puede, el que renuncia a todo, el que es salvado, y el que no quiere tener princesa o un cuento de: “Se casaron y fueron felices por siempre.”⁣
Te libero del cuento donde siempre hay mil batallas, monstruos, dragones, oscuridad, y con ello la consigna de que para todo se tiene que luchar, que todo es guerra y competencia. ⁣
Te libero del cuento, del hechizo, y del amor mágico e impuesto, para que mejor construyas tu mundo a tu manera, como tú elijas, y desde tu propia identidad.⁣
Te libero del cuento y te cuento que:⁣
⁣¡Nosotras ya aprendimos a rescatarnos solas!
Ya no somos princesas frágiles, ya no estamos dormidas ni atrapadas en nuestro cuento.⁣
Amamos al hombre que ríe, juega, es inteligente, sarcástico, sensible, miedoso y llorón. ⁣
Nosotras ya salimos del cuento y te esperamos en este lado, en la vida real donde tú puedes ser TÚ, y yo puedo ser YO.⁣
Sin tanto cuento.⁣»
Texto: Susy Landa⁣
⁣Ilustración Cornspiration

domingo, 10 de enero de 2021

Obesidad...

Según algunos investigadores, la obesidad está en completa relación con el Síndrome de Abandono, no una alimentación deficiente, ni la falta de ejercicio provocan kilos de mas, ellos proponen que: 

Lo que te hizo engordar fue el miedo, el sentimiento de abandono, la falta de amor, la desvalorización, la desprotección, todo esto lo expresaste en impulsos inconscientes y ellos se manifestaron como hábitos alimenticios deficientes. Ten en cuenta que la finalidad de las experiencias dolorosas no es perdurar, sino enseñarnos su lección y luego disolverse… Sin embargo, como tu sistema de drenaje emocional está averiado, has tratado, inconscientemente, de deshacerte de esos pensamientos y sentimientos por medio de la digestión, diciendo:

SI NO PUEDO PROCESAR MI TRISTEZA, QUIZÁS ME LA PUEDA COMER, SI NO PUEDO PROCESAR MI IRA, QUIZÁS SEA CAPAZ DE ENGULLIRLA.

Ese exceso de peso desaparecerá cuando ese niño interior, que aún vive en el cuerpo del adulto creciendo a través de la grasa, pase a ser reconocido y protegido por el adulto y se de cuenta que el miedo pertenece al pasado y que ahora esta a salvo, entonces, ese niño interior dejará de crecer en forma de grasa corporal.

El sobrepeso está relacionado con el síndrome del abandono o con la sensación de haber sido abandonado, no confundir separación con abandono, la separación se da en cierto tiempo y es lenta, mientras que el abandono es abrupto, ahora están y al otro día ya no están.
Muchas veces la persona no llega a ser consciente de ello… y es importantísimo ir a la emoción primaria, la arcaica, para comprender el sentido: estar solo en la naturaleza equivale a una muerte segura, sobre todo cuando somos pequeños, así que se activan automáticamente mecanismos de protección:

La sensación de estar solo:
produce un derrumbamiento de la existencia profunda, a nivel biológico, solicita de la función renal para retener el máximo de agua en el interior del organismo y se traduce en retención de líquidos.

La falta de alimentos:
pone de relieve la necesidad tener reservas de alimentos para poder aguantar el mayor tiempo posible, lo que lleva a almacenar grasas y a modificar el metabolismo de los lípidos para seguir construyendo el organismo.

La sensación de estar perdido:
solicita la acción de las glándulas suprarrenales que se relacionan con la secreción de cortisol y que se relaciona a su vez con el cansancio matinal dando la tendencia a la inmovilidad física y mental.

La impotencia :
de no poder hacer nada más que soportar este abandono, lleva al sentimiento de desvalorización que tiene que ver con todo el sistema osteo-articular, así como con la sangre, los diferentes tejidos y la grasa.

La vulnerabilidad:
ante depredadores puede llevar a usar la técnica del camuflaje o la transformación física para pasar desapercibido o aumentar el volumen para impresionar a los enemigos, para ser vistos/reconocidos por los miembros de mi clan o ponerme un escudo protector para hacer frente a los depredadores.

El miedo frontal :
es el que pone a la persona en un estado de constante atención y vigilancia para poder identificar el peligro lo antes posible y reaccionar a tiempo.

La gestión del tiempo:
es de vital importancia, es la que solicita a la tiroides activar el metabolismo para estar despierto y poder huir en caso de agresión.

Hay que considerar también que el tejido adiposo (grasa) en el cuerpo tiene varias funciones que nos dan algunas claves más para entender cuál es el sentido biológico de acumular tejido adiposo en el cuerpo:

• Protege nuestros órganos
• Da soporte (literal en el caso de los riñones por ejemplo),
  Protector térmico (aislante) y mecánico (golpes),
• Está presente en todo el cuerpo, almacena las reservas de energía,
• Está relacionado con la producción de lectina que nos provoca sensación de saciedad,
• Tiene una función respecto a la identidad sexual y a la necesidad de reproducirse (es por esto que las mujeres tienen un 20% más de grasa que los hombres, porque es necesaria para poder llevar a término un embarazo y amamantar al bebé)

Muchas veces este síndrome de abandono se produce durante la infancia, así que es muy común que las personas con sobrepeso se hayan estructurado justamente alrededor de este conflicto, con creencias muy instaladas en la persona, centrales en su estructura de personalidad, muy presentes en su forma de ver el mundo y a la hora de relacionarse con los demás.

La grasa es una expresión física de la necesidad de poner distancia con los demás, esta grasa ha sido un muro para proteger, una barrera que tu misma/o has creado.

Te propongo que derribes los ladrillos de ese muro de grasa, que mires del niño abandonado adentro, para así darle paz y libertad emocional a tu niño interior, siendo un adulto amoroso y libre.

Esos ladrillos hoy, ya no sirven, esos ladrillos tienen nombre y suelen llamarse: Vergüenza, Rabia, Miedo, Rencor, Injusticia, Protección, Separación, Agotamiento, Estrés, Complejo de inferioridad.

La grasa que te quitas de encima  probablemente había penetrado en tu inconsciente antes de acumularse en tu cuerpo, cuando el peso del abandono desaparezca de tu mente, abandonará también tu cuerpo.

lunes, 17 de agosto de 2020

Cómo va a ser tu día hoy? Mario Benedetti.

Esta mañana desperté emocionado con todas las cosas que tengo que hacer antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy.
Soy importante. Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso 
o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
 o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
 y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.

Hoy el día se presenta ante mí esperando a que yo le dé forma y aquí estoy, soy el escultor.
Lo que suceda hoy depende de mí. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes….

sábado, 15 de agosto de 2020

Retazos, por Cora Coralina. Poetisa brasileña.

 Estoy hecha de retazos, pedacitos coloridos de cada vida que pasa por la mía y que voy cosiendo en el alma.


No siempre son bonitos, ni siempre felices, pero me agregan y me hacen ser quien soy.

En cada encuentro, en cada contacto, voy quedando mayor... 
En cada retazo una vida, una lección, un cariño, una nostalgia... 
Que me hacen más persona, más humana, más completa.

Y pienso que es así como la vida se hace: de pedazos de otras gentes que se van convirtiendo en parte de uno también. 
Y la mejor parte es que nunca estaremos listos, finalizados... Siempre habrá un retazo para añadir al alma.

Por lo tanto, gracias a cada uno de ustedes, que forman parte de mi vida y que me permiten engrandecer mi historia con los retazos dejados en mí. 

Que yo también pueda dejar pedacitos de mí por los caminos y que puedan ser parte de sus historias.

Y que así, de retazo en retazo podamos convertirnos, un día, en un inmenso bordado de "nosotros".

viernes, 17 de julio de 2020

Propuestas a líos a cuarentenales.


En estos días creo que la palabra cuarentena ha cobrado un sentido más amplio, ya no solo representa un periodo de aislamiento. Dependiendo desde dónde la vivimos, puede ser resignificada como tiempo de crisis, alegría, desorden, reorganización, enfermedad o salud, muerte o una mezcla entre todas las anteriores.
¿Cómo se explica que una misma situación se entienda con dos opuestos? Las situaciones siempre conllevan mezcla de emociones, difícilmente una situación tiene un solo significado, una sola realidad o una sola sensación… Por esto creo que hoy la palabra cuarentena para muchos, como para mí, ha sido resignificada, las siguientes líneas irán mirando diferentes realidades y opciones de respuesta frente a ellas, todas con el común denominador de explicar por qué me pasa lo que me pasa.

Situación: en el tiempo de cuarentena perdí a alguien a quien no pude despedir, hoy que las cosas están algo más tranquilas no sé qué hacer o siento que no se ha ido de mi vida…
Explicación: Los rituales nos permiten cerrar el ciclo de vida de una persona que parte de nuestra vida, no poder despedirnos, causa que nuestra mente no pueda empezar el proceso de duelo que sigue a las despedidas, es muy importante crear algún ritual personal de despedida, guardar las cenizas y hacer oraciones compartidas nos puede dar calma. Algún ritual de despedida: escribirle cartas a la persona que se ha ido hasta que pueda hacerse una misa presencial, crear un álbum de los momentos compartidos para despedirnos.

Situación: en esta “nueva normalidad” siento mucho de temor de salir a la calle, no quiero salir de casa o me causa angustia ver a la gente que anda con mascarilla.
Explicación: las noticias, el tiempo de encierro, el temor normal a estar desprotegidos o expuestos han dado como resultado que no queramos enfrentarnos a los efectos aún presentes por el coronavirus, lo mejor, entonces, es exponernos gradualmente, hacerlo acompañados y con los objetivos claros de los lugares a los que vamos a ir, siendo conscientes de mantener todas las precauciones necesarias al ir y venir.

Situación: en este periodo el nivel de violencia en casa ha aumentado o me he dado cuenta que estoy expuesta a maltrato o violencia dentro de mi casa, antes no “me había dado cuenta” o no creí que realmente es violencia o maltrato.
Explicación: en muchas ocasiones no podemos percibir las situaciones violentas o el maltrato, principalmente cuando no es físico o cuando es de uno de los progenitores hacia uno de los hijos, la situación es dolorosa y a menos que estemos enfrentados a ella, eso ha pasado en la cuarentena, no lo asumimos. Buscar ayuda para salir de relaciones de abuso es vital, la violencia suele ir en espiral y aumentar de un momento a otro, lo mejor es evitar estar sol@ frente al abusad@r e ir trazando un camino de protección hasta poder irme del lugar.

Situación: durante el encierro me he dado cuenta de que suelo estar irritable todo el tiempo que estoy en casa y creo que “algo” pasa en mi relación con mi familia porque siento que no nos conocemos.
Explicación: en muchas ocasiones los vínculos de pareja se enfrían por el día a día y las parejas no se dan cuenta de la realidad porque no conviven, solo se acompañan y no es lo mismo convivir y acompañarse. En esta situación es muy importante no acelararse, tomar aire y pensar primero en el tiempo compartido y en lo conseguido juntos como proyecto de vida es sumamente enriquecedor. Si luego de este ejercicio, sigo pensando que somos un par de desconocidos, por respeto y lealtad a mi compañer@ lo mejor es pedir ayuda profesional para saber qué quiero, qué es más importante para mí y cómo lograrlo sin terceros heridos.
 Situación: estuve enferm@ o tuve un familiar enferm@, pero, ahora, estamos a salvo y bien, sin embargo, me siento muy mal por mi “buena suerte” y la tragedia de los otros.
Explicación: muchas personas sintieron culpa por su “buena suerte” o por salir ilesos durante este periodo. Unas de las preguntas que podemos hacernos es por qué me siento culpable, ¿cuándo apareció esta culpa? Si ésta está directamente relacionada con el tiempo de cuarentena podemos buscar maneras de devolverle a la comunidad nuestra buena suerte, por ejemplo, ayudando a una fundación o trabajando voluntariamente en las cosas que puedo hacer por los demás. Si la culpa responde a siempre sentirme mal o dudar cuando me pasan cosas buenas, lo más sano es buscar un profesional para revisar las creencias sobre las cuales estoy estructurando mi valor personal.
Mis queridos lectores, tengo claro que hay muchas otras situaciones de las que no estoy ni cerca, sin embargo, desde las consultas recibidas en este periodo, la escucha atenta a las conversaciones entre amigos y colegas, creo que las situaciones planteadas cubren algunas situaciones comunes y ofrecen, más que soluciones, explicaciones a las mismas. ¿Por qué no soluciones? Porque los seres humanos somos todos diferentes y las “soluciones universales” no nos sirven… ¡Saludos y suerte!
Colaboración para Revista VIVE

miércoles, 25 de marzo de 2020

¿Es el Joker una peli para chicos de 15 años?


En la censura de la película para nuestro país se advierte que los jóvenes de 15 deben verla en compañía de un adulto, considero que si esta regla se cumple, es decir el joven la ve con un adulto maduro, sano y lo suficientemente responsable, entonces, la película puede servir para una profunda reflexión de cómo cada uno de nosotros puede aportar al otro a tener calidad de vida, también cómo cada uno de nosotros impacta en el otro, cómo la familia, la satisfacción de las necesidades básicas, las condiciones de vida, la sociedad como tal pueden ayudarnos o no a llegar a un punto de la vida adulta sana o no.

Si el adulto que acompaña al joven es por el contrario, un adulto que no ha trabajado o mínimo recorrido su propia historia de vida, o, tal vez, no es consciente de los actos de daño que los adultos pueden cometer contra los menores, debido a sus propios miedos, o de los que podemos ser víctimas cualquiera de nosotros por el puro hecho de estar vivos, entonces, es mejor que no la vea ni el joven ni el adulto, aunque, al final del día “el mayor de edad” tiene toda una concepción psicosocial del mundo que le ha permitido vivir dentro de lo común, que no necesariamente es lo sano… Sin embargo, ha logrado llegar a adulto.

El joker es una película que muestra el dolor de un ser humano frente a la falta de reconocimiento del otro, ese es el eje de la película el dolor, el abandono, convertido en odio infinito y sostenido desde las carencia a las que pueden ser sometidos los niños frente a un sistema que no cuida de ellos.
Además, la película está planteada de manera impecable y parecería que todo aquello que el personaje principal hace tiene una razón y está justificado, ese es el mayor peligro de que un adolescente vea esta película, el que crea que el daño al otro está justificado por el daño que se ha recibido.

Justamente el análisis de esta película debe ir apuntado hacia aquello de lo que nadie habla, la indiferencia en la que cada uno puede caer frente al otro, su soledad y sus necesidades, e incluso hacia nuestra propia indiferencia frente a nuestras necesidades. La reflexión debe ir enfocada a que el mal no se paga con mal, a que el reconocimiento que esperamos del otro sujeto, bajo ninguna circunstancia debe venir de causarle daño a algún ser vivo, la escena penúltima en la que el Joker se alza como un héroe, bastante perturbado, frente a la mirada también perturbada de una horda carente es la escena de mayor reflexión, es en esta en la que conjugan la soledad, la carencia y la indiferencia detrás de un eterno escudo de maldad que es la distinción del joker… 

Frente a esto es solo la mirada de un adulto maduro y amado la que puede hacerle a un chico comprender el dolor del personaje. Antes de ir a verla pregúntese ¿cómo usted se ama, se acompaña y se permite ser feliz? ¿Qué hace usted para lograr esto? Si lo tiene claro vaya con el joven, sino vaya solo usted.


¿Cómo sacar provecho a este tiempo? ¿Cómo ser mi mejor versión casa adentro?


Contrario a lo que podríamos creer, frente a las crisis siempre tenemos opciones, dejarnos arrastrar por ellas, darles la cara y salir airosos, paralizarnos, ir por un camino y retroceder, escoger ir por otro, todos son válidos, ninguno de estos afrontamientos está bien o mal, son “solo” eso, formas de afrontar, es importante tener claro que son formas y que son válidas, lo que puede lastimarnos es quedarnos en una sola forma de afrontar las situaciones, el truco es ir practicando una y otra.

Acá en este espacio voy a ofrecer algunos consejos para ir revisándonos, ir mirando qué camino tomamos y cómo podemos ir adaptándonos a la situación, probando una forma u otra de afrontar las crisis.


  •   Identificar amorosamente, es decir, sin criticarme, ¿cuál es mi tendencia? ¿Me he quedado paralizad@, estoy haciendo camino, estoy sin ánimo? Este ejercicio es de todos los días y a veces de varias veces al día, expande la consciencia de nosotros y nos conecta con el momento, disminuye la sensación de incertidumbre.
1.       Si mi respuesta es me quedé paralizad@, entonces la emoción probablemente es miedo. ¿Qué me dice este miedo, me pone frente a qué temor? El poder ir explorando mis pensamientos, me ayudará a darles formas y cauce.
2.       Si mi respuesta es estoy sin ánimo, no quiero hacer nada o no logro concentrarme, entonces podría ser tristeza. ¿Qué me dice esta pena, me pone frente a qué posible pérdida?
3.       Si mi respuesta es no sé qué siento, son muchas cosas, solo siento como ahogo, como que no puedo parar de pensar, entonces, tal vez, es angustia. La angustia es la mente en el futuro y puede llegar a convertirse en un malestar físico de tanto pensar en mañana y en cómo será.
4.       También puede haber una reacción súper positiva como si no pasara nada, acompañada de una sensación de desconexión, eso suele ser negación. Vale entonces permitirse revisar la situación en la que estamos y dejarse estar triste.

Muy bien, llegamos a saber qué sentimos y a escuchar nuestros pensamientos, ahora viene la segunda parte:


  • Aceptarnos, no criticar lo que sentimos, las emociones son eso, emociones, que siempre traen un aprendizaje, por ejemplo, tengo miedo de contraer covid y morir. El aprendizaje es tan sencillo como complicado, hay que reflexionar sobre la vida que llevo y mi propia muerte e ir aterrizando en qué nivel de satisfacción de vida y de riesgo de muerte estoy y cómo puedo mejorarlo. El ideal es conversar esto que siento y pienso con alguien que me respete y me escuche, en muchos casos no se trata de cambiar el pensamiento, sino de dejarlo fluir, el miedo a la muerte es un miedo estructural del ser humano, por eso en este momento está exacerbada esta emoción.
En este momento la tristeza, el miedo y la angustia son las emociones cotidianas, sentirlas es normal, dejemos que fluyan, piensen en estas emociones como una visita no deseada, pero que tenemos que recibir, las dejamos pasar las atendemos un momento de “la mejor manera posible” y luego decimos que tenemos algo que hacer, aunque sea mentira, así la visita se cansa o se va, así mismo son estas emociones y éste es el paso tres:


  • Buscar alguna actividad aquí y ahora, esto no quiere decir que tendremos ganas de hacer la actividad o que será fácil, es solo movernos a hacer algo distinto que nos desconecte de la emoción luego de que hemos receptado su mensaje. Así podemos leer, pintar, coser, cocinar, hablar con otra persona, esto es como cuando queremos que la visita incomoda se vaya…
Es importante saber que mientras hacemos la actividad escogida, la emoción podría regresar, entonces, ahí empieza el ejercicio de nuevo. Recuerden que la práctica hace al maestro, cuando todo pase van a tener muchos momentos de reflexión que podrán seguir revisando, seguramente cada uno le va a ayudar a crecer.

Para mi hija

  Estoy pensando en ti, no corras hija, no corras por los demás, corre por ti, por tu carrera, por las cosas que te gustan, por la vida que ...